El otro día leí una notícia que publicaba Reuters y que me pareció tremendamente interesante, sobretodo porque Luisa y yo compartimos la manera de pensar que refleja la misma. Habla del castigo físico a
l@s hij@s y las consecuencias que, según un estudio realizado a lo largo de 20 años, tiene este a corto, medio y largo plazo.
Sinceramente no entiendo ni comparto el castigo físico como método de aprendizaje para nadie, y mucho menos para un@ menor.
Un niñ@ al que le enseñas que no se pega pegándole, rara vez entenderá lo que le estás diciendo. Un niñ@ al que le hablas gritándole rara vez te entenderá cuando le digas que no se grita para conseguir un fin.
Tampoco entiendo cómo puedes pegarle un manotazo/tortazo a tu hij@ (y en este caso hablo sobretodo de
l@s más peques) porque ha empezado a dar manotazos y te ha lanzado el plato de la comida al suelo. Para mí, la que ha obrado mal ahí eres tú, que SÍ que conoces las consecuéncias de acercar un plato de comida a un bebé, al fin y al cabo el bebé no sabe qué puede pasar...
No sé, podría nombrar mil y una situaciones como las anteriores en las que no estoy/estamos de acuerdo como método para educar a nuestra hija. Lo único que se, es que nuestra hija está a punto de cumplir 2 años y nunca (y quiero decir NUNCA), nos hemos visto obligadas a resolver un conflicto con ella por medio de la violencia. Y cuando hablo de violencia, me refiero tambien a la verbal, esa que no deja marca en el cuerpo pero si en la mente, y, según la siguiente notícia que vais a leer (si queréis, claro) durante mucho mucho tiempo.
No se si compartiréis conmigo o no la reflexión que acabo de hacer, pero me parece un tema muy importante que no quería dejar pasar. Muchas veces se tiende a pagar nuestras frustaciones de adultas con
nustr@s hij@s, y creo que eso no es nada justo para
ell@s. En resumen que eso de "dar un buen tortazo a tiempo....." no va con nosotras, perferimos los besos, los abrazos, lo achuchones y mucho diálogo con nuestra hija que, aunque no lo parezca, lo entiende TODO.
A continuación os dejo la notícia.
TORONTO, Canadá (Reuters)
Castigar físicamente a los hijos puede causar daño en su desarrollo a largo plazo, e incluso reducir su coeficiente intelectual, según indica un nuevo estudio canadiense que pretende llevar el tradicional debate ético a la esfera médica. La investigación, publicada esta semana en Canadian Medical Association Journal, llegó a esta conclusión tras examinar 20 años de estudios publicados sobre el tema. Los autores señalan que el hallazgo médico ha sido desestimado y solapado por la preocupación de que son los padres quienes deberían determinar cómo disciplinar a sus hijos. Si bien los cachetes y azotes ya no son tan comunes como hace 20 años, muchos aún respaldan la práctica y consideran que prohibir los castigos físicos "de disciplina" es limitar los derechos de los padres. Ese punto de vista pone de relieve la dificultad en el cambio de mentalidad sobre el tema, pese a la enorme evidencia acumulada que demuestra el daño que puede acarrear el castigo corporal sobre un niño, dijo Joan Durant, profesora de la Universidad de Manitoba y una de los autores del estudio. "Ya ha pasado el momento de llamar a esto una polémica. Es una palabra que se usa y no sabemos por qué, dado que en la investigación realmente no hay polémica", agregó la experta. "Si tuviésemos este nivel de consistencia en hallazgos sobre cualquier otra área de la salud, estaríamos actuando sobre ella. Deberíamos terminar con todos los obstáculos y trabajar en el tema", señaló.
Durant y el co-autor Ron Ensom, del Hospital de Niños de Ontario Oriental, en Ottawa, mencionan que las investigaciones demuestran que el castigo físico vuelve a los menores más agresivos y antisociales, y puede provocar problemas cognitivos y del desarrollo. Estudios recientes sugieren que los golpes "adoctrinadores" reducirían la materia gris en áreas del cerebro importantes para la inteligencia. "De lo que se ha dado cuenta la gente es de que el castigo físico no solamente predice de manera consistente la agresión, sino que además predice la internalización de problemas como la depresión y el abuso de sustancias", dijo Durant. "No hay estudios que muestren ningún resultado positivo a largo plazo del castigo físico", añadió.
Si bien está prohibido en 32 países, el castigo corporal sobre los niños sigue siendo al menos parcialmente aceptado a nivel social en gran parte del mundo. Los debates sobre el tema suelen girar en torno a la ética del uso de violencia para reforzar la disciplina. Con el estudio, Durant espera que los padres comiencen a mirar el problema desde una perspectiva médica. "Lo que esperamos es que los médicos reciban el mensaje y hagan más para asesorar a los padres sobre esto y les ayuden a comprender que el castigo físico no les llevará a donde quieren llegar", explicó la autora.
La científica también espera que los países que permiten la práctica tengan otra mirada en lo que respecta a las leyes de protección infantil.