sábado, 28 de agosto de 2010

Fotos, fotos, fotos...

En una visita express a casa hemos aprovechado para colgar algunas fotos de este verano. Como podéis ver Laia está cada día más despierta y más bonita. Es un regalo de niña, no nos podemos quejar de nada. Duerme, evoluciona perfectamente y casi casi no llora exceptuando cuando tiene sueño o hambre. Hemos empezado ya con los cereales en el biberón, y la veradad es que le han encantado. En 15 días empezaremos con la papilla de frutas y a ver que tal, aunque pensamos que bien porque ya hemos ido dándole a probar varias frutas (plátano, melón, higos...)y todos le han encantado.



Durmiendo la siesta encima de mami Luisa. Le encanta.



Dando sus primeros pasos en el mundo de la música.



Con sus dos iaios: Manolo (el de la izquierda) y Quintín (el de la derecha) mi padre y el de Luisa respectivamente.



En Sot de Chera, donde alquilamos un apartamento hace unos 15 días y pasamos el fin de semana.



De viaje en el coche con la Señora Gallina, su amiga más fiel en el asfalto.


Varios de tantos momentos en la que me la comería a besos.

En la caseta, donde se ha medio asilvestrado entre pájaros, peces y perr@s.


Con su Bumbo, el sofá que le permite estar sentadita con la espalda recta. Es muuuy caro (entiendase 65 euros), pero vale la pena porque tiene bandeja y sirve como trona para comer los primeros meses mientras que no se sujete recta del todo en la trona grande. Ademas, a ella le gusta mucho estar.
Pues ya veis que aquí seguimos las tres, encantadas de la vida y viviendo día a día como si fuera el último.
Besos para todas.

jueves, 26 de agosto de 2010

Time goes by


La vida parece que está repleta de tópicos que durante mucho tiempo te repiten y para ti no tienen sentido y de repente comprendes su significado en toda su dimensión. A mi edad he llegado a la conclusión que es directamente proporcional a la experiencia y la edad.


La maternidad te modifica muchos conceptos y percepciones y acabas entendiendo muchos de esos tópicos o simplemente comentarios que en alguna ocasión te hayan podido hacer, aunque al final cada una vivirá su propia experiencia aderezada con sus ilusiones personales y saboreada con todo el amor que nadie más podrá sentir.


Laia nació hace cuatro meses y desde el momento que se produjo el embarazo, muchas mamás nos decían que disfrutáramos de cada momento y cada minuto porque el tiempo pasa muy rápido.


Yo sabía bien de qué hablaban porque llegué a tener esa misma sensación mientras mi madre moría, el tiempo pasaba tan rápido que sentía que no había podido llenárme lo suficiente con ella. La vida había pasado tan deprisa que iba a cortar su existencia sin haber podido completar nuestra vida juntas. Jamás conocería a esa nieta que tanto deseaba tener y mi hija nunca conocerá a su yaya Trini.


Ayer vinieron a la caseta Marian y Susana con Hugo a pasar el día y recordábamos nuestros encuentros pasados pensando en un futuro con hijos, los positivos, los embarazos, los nacimientos, ... y todo eso ha pasado, y Hugo cumplirá un año dentro de nada y Laia ya toma cereales y en nada estará gateando o le estarán saliendo los dientes y siempre tendré la sensación de que no lo he vivido lo suficiente, que el tiempo pasa demasiado deprisa.


A veces quisiera detenerlo, cuando se duerme encima de mi y me babea el pecho, cuando la oyes balbucear por la mañana, te asomas a la cuna y te regala una enorme y preciosa sonrisa, cuando alguien que no es nosotras la coge en brazos y nos mira a una y a la otra, como si fuera un partido de tenis, para no perdernos de vista. Le amo tanto que mi interior se convulsiona al escribirlo.


Si alguien tiene una fórmula mágica para manipular el tiempo, que me lo diga.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Más fotos

Pues aquí van más fotos de Laia. Una vestida de caramelo de fresa y nata para ir a la boda de unos amigos, otra preparada para su primer análisis de sangre en la consulta del médico y otra en el mejor momento del día, el baño. Como estamos en el campo, le hemos comprado una piscina de bebé de plástico y ahí la bañamos.





martes, 3 de agosto de 2010

Para comérsela... a besos

Como decía en el post anterior, estamos pasando unos días en el campo y el acceso a las nuevas tecnologías es muy limitado.

Lo prometido es deuda y aunque sean fotos de móvil, aquí van un par. Una con cara de pilla y la otra con cara de relajación y felicidad después del baño.

Ahora que ya tengo el cable aquí, iré pasando alguna más de vez en cuando.