miércoles, 12 de septiembre de 2012

La niña se nos hace mayor

Antes de empezar a escribir este post, soy consciente de que muchas de vosotras os reireis de nosotras pero lo que os voy a contar ha sido un proceso duro de asumir (para nosotras) y llevamos casi dos semanas preparándolo todo para cuando llegara el día, que fue ayer.

Laia ya duerme en su habitación. Y sí, sabemos que Laia tiene dos años y cuatro meses y que quizá ya le tocaba pero nuestro planteamiento es que no había ninguna prisa. Bueno, más que planteamiento eran excusas, que si no hay prisa, que la niña está a gusto, que su habitación está muy lejos de la nuestra, que si aún hace mucho calor, que si hay que limpiarla a fondo, que va a ser difícil para ella dormir sin nosotras al lado, que si, que si, ....

La cuestión es que la cuna donde ha estado durmiendo durante este tiempo era prestada. Y estas amigas nos la pidieron porque se la dejaban a otras. Así que el momento había llegado.

Como llevábamos varios días diciéndole que se iba a dormir a su habitación, porque ya era mayor y que la cunita se tenía que ir ya, ella anoche estaba emocionada. Incluso, sobre las 8 de la tarde, me dice que le abriera la puerta de su habitación y la veo cogiendo su Poo (un muñeco de winnie con el que duerme) de la cunita y llevándolo a su cama.

Y lo nuestro fue de risa, acompañándola las dos a dormir, como quien va al aeropuerto a despedir a alguien que no va a ver en mucho tiempo.

La cuestión es que ha dormido como un lironcito y que hemos empezado una nueva fase con ella. La niña se nos va haciendo mayor.