viernes, 2 de diciembre de 2011

TEMPUS FUGIT

Pues eso, que el tiempo vuela, y no hay manera de detenerlo. Nuestra hija crece a pasos agigantados y no nos damos ni cuenta. Ya no es "nuestro bebé", es "nuestra niña". Diecinueve meses que han pasado entre nuestros dedos como el aire, dejando una suave brisa y ganas de más.

El cambio se nota cada vez más. No sólo físicamente, que también, ya que rondamos los 80 cm y estamos en 10,400 Kg, sinó sobretodo, mentalmente. Laia es una niña tremendamente despierta. Se fija en todo, aprende a la primera, es muy obediente y sigue siendo muy dormilona. Come como una lima y corre que se las pela. Y le gusta la fiesta y el cachondeo más que a nadie.

Lo que más estamos notando es la evolución en el lenguaje. Ahora ves como te mira, como te entiende, como intenta repetir lo que le estás diciendo. Ya dice muchas palabras, más de las que somos conscientes, y aprende nuevas a una velocidad de vértigo. Puedes mantener una conversación con ella, aunque sus respuestas sean monosílabos. Ya sabe distinguir entre pipi y caca, y esta segunda te dice cuando la ha hecho para que la cambies.

Le gusta mucho pintar, los puzzles, los juegos "de pensar" que digo yo, y tambien las pelotas, los juegos de encajar piezas, los muñecos de Mickey (sobretodo Goofy), y los CANTAJUEGOS. Hasta ahora los veía, le gustaban, pero no iba más allá. Ahora le apasionan. Y creemos que es porque los entiende, intenta imitar las coreografias, aprender movimientos nuevos...

Como véis no nos aburrimos. Como le decimos a ella, "no nos habría podido tocar una hija mejor".

"Laia, estem molt orgulloses de tú, de cóm eres, de cóm ens fas ser. T'estimem"

Os dejamos algunas fotos de estos últimos meses.

Besos a todas y sobretodo a Candela, que esperamos que se recupere prontito y pueda estar tranquila y feliz junto a sus mamis y su hermanito.