lunes, 12 de septiembre de 2011

PREPARADAS PARA EL OTOÑO

Ayer tuve la sensación de que este verano tocaba a su fin.

A finales de julio nos subimos a la casa de campo que tienen mis suegros y allí hemos pasado todo el verano hasta ayer. Yo no tengo vacaciones en verano porque trabajo en una empresa que tiene su temporada alta en verano, esas fueron las condiciones cuando entré y lo asumes. Y como acabas interiorizando que así es tu verano, acabo consolándome pensando que tengo medio vacaciones porque durante casi tres meses mi horario comienza a las 7 de la mañana y termina a las 3 de la tarde, así que a las 3 y media ya estoy en pantalón corto, comiendo y pensando en la siesta y la posible sesión de piscina-sol de la tarde.

Y durante el tiempo que dura mi jornada intensiva lo pasamos en el campo porque para la niña es lo mejor y nosotras disfrutamos el verano de otra manera.

Hoy es ese día en el que comienzo la jornada partida, así que el sábado nos bajamos a limpiar el nido para que estuviera en condiciones habitables y el domingo por la noche nos bajamos a casa con todos los trastos que nos quedaban. Fue como una mini mudanza.

Ahora queda hacer balance del verano y afrontar el otoño con todos los cambios que se nos plantean, con un nuevo trabajo para Núria que comenzará previsiblemente en octubre, una que se pone a estudiar otra vez, conciliación de horarios para ver si podemos evitar llevar a la niña a la guarde, ... sin agobios pero con sensatez.

Atrás quedan dos meses divertidos pero tranquilos. Con un viaje a Mallorca durante 5 días en el mes de agosto con Marian, Susana y Hugo. Una bonito día de playa con Cris, Paz y Gael. Un simpático primer cumpleaños de Erik que celebraron con nosotras, las Crisas y Claudia y Marian, Susana y Hugo. Días después nos volvimos a encontrar, esta vez en nuestra casa, y pasamos un día de rechupete con paella a medio día y torrada de carne por la noche. Entre tanto, Laia ha aprendido varios pasos de baile que pudo exhibir públicamente en una verbena de un pueblecito de Mallorca junto con Hugo, quedándose los dos con el personal allí presente.

En julio tuvimos dos bodas, una fue la de Isa, (para las que sois de Valencia, deciros que es una de las dueñas del Mos d'Eva) y la otra la de nuestras grandes amigas Cris y Mariajo en la que contaron como testiga a su hija Carla. Es emocionante ver como gente que ha luchado por conseguir este derecho tan importante lo ejerce con todo el derecho del mundo.

 Lo más importante ha sido disfrutar día a día de Laia, de sus avances lingüísticos (aba, mamami, daaa, ...), sus avances motrices, de su afectividad, de sus arrebatos de cabreo, de sus paseos a la basura para llevar sus pañales sucios, de su afán por lavarse los dientes (los 5 dientes que tiene), ... es maravilloso, inexplicable como se disfruta cada gesto, cada momento, cada avance, ...

Os pegamos unas fotitos para que veais lo preciosísima que está (no es pasión de madre, verdad?) y una de Laia con Carla en una fuente refrescándose.