martes, 16 de febrero de 2010

Horchata con fartons el día más frío del año

Entre olas polares y temporales, estamos pasando uno de los inviernos más fríos de los últimos años. El caso de Valencia no es de incomunicación por nieves ni termómetros bajo cero, pero teniendo en cuenta que tenemos un clima mediterráneo en el que el termómetro no baja de 11 o 12 grados, podríamos decir que estar a 3 o 4 grados es un frío de narices si a eso le añadimos la humedad que hace aquí.

Pues ayer fue un día de esos, lluvioso, húmedo y con una media de 4 o 5 grados, un día ideal para quedarse en casa comiéndose un chocolatico con churros. Aprovechando que me cogí el día libre estuvimos todo el día haciendo gestiones, entre otras cosas ya recogimos el carro que cargamos al coche en el momento que más llovía.

Eso sería a las 7 de la tarde y mi padre, el benefactor abuelo de la criatura que ha pagado el carro, nos acompañó a recogerlo. Después de dejarlo en casa, mi mujer me dice que le apetece una horchata con fartons. Ella no es muy caprichosa y no podemos decir que fuera un antojo, sólo le apetecía y ya está.

Valencia es la cuna de la horchata y no es muy difícil encontrar una horchatería, sobretodo si te vas a Alboraya, pueblo emblemático de la horchata que tiene una avenida llena de horchaterías, la Avenida de la horchata, de hecho. Pero encontrar una horchatería un lunes por la tarde de invierno con temporal polar, pues la cosa se complica.

Y allá que nos fuimos, con el coche hasta arriba con todo el carro a cuestas a buscar una horchatería. Después de encontrarnos con nuestra horchatería favorita cerrada a cal y canto, encontramos otra abierta, y se compró la horchata con fartons, y le regalaron 4 churros, la pobre. Dirían, esta preñá que está de antojo, vamos a regalarle unos churritos para compensar la temperatura.

Y se comió la horchata con fartons en casa, con la calefacción al máximo y tapada con una manta para entrar en calor, para verla, os lo aseguro.