martes, 31 de marzo de 2009

Noticia en ADN

Chicas, pegamos aquí una noticia que sale en ADN donde salen unas declaraciones de Luisa.

Las familias homoparentales luchan por la visibilidad
Los cambios legislativos de los últimos años facilitan su integración en la sociedad La mayoría son parejas de lesbianas, pero aumenta el número de hombres que decide adoptar

"Yo soy el papá, y mi marido el padre". Habla Carles Romeu, pareja de Jacint Esquius y padre de Arnau, de dos años y medio. Juntos forman una de las muchísimas familias homoparentales que hay hoy en España, de las que no existen datos precisos ya que hasta junio de 2005 -cuando se aprobó el matrimonio entre personas del mismo sexo- no eran unidades familiares reconocidas.

"Las familias han salido del armario. Han sido los hijos los que las han sacado de él, porque los niños no tienen nada que ocultar", explica María del Mar González, profesora de Psicología evolutiva y de la educación de la Universidad de Sevilla. "El rechazo" a este tipo de familias "aún existe, pero ya es minoritario; llegará un momento en que estarán totalmente integradas en la sociedad", añade González.

Por la total igualdad
A pesar de estas numerosas salidas del armario, los padres y madres gays admiten que queda mucho trabajo por hacer. "Ahora debemos ser visibles, que la gente vea nuestro modelo familiar y compruebe que no pasa nada", señala Elisabet Vendrell, presidenta de la Asociación de Familias Lesbianas y Gays. De la misma opinión es Luisa Notario, de la Federación Española de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales: "Quedan muchos flecos para conseguir la igualdad real, y eso llegará con la visibilidad".

La mayoría de familias homoparentales las conforman una pareja de mujeres lesbianas y los hijos que han tenido en común -sobre todo a través de inseminación artificial- o que tuvieron en un matrimonio heterosexual anterior. Aunque va aumentando el número de parejas de hombres que deciden adoptar. La modificación del Código Civil tiene mucho que ver con eso.
Es el caso de Carles y Jacint, casados tras una década juntos, que a mediados de 2005 empezaron los trámites para adoptar un niño con necesidades especiales. Un año más tarde llegaba Arnau, con Síndrome de Down. "Teníamos muchas ganas de ser padres. El proceso de adopción fue precioso, con muchas emociones a flor de piel", admite Carles. Tanto que ya están pensando en adoptar a otra criatura.

Sin secuelas negativas
Los hijos de progenitores gays o lesbianas no son distintos de los demás niños. Lo indican varios estudios, que señalan que la orientación sexual de sus padres no influye en su evolución. "El desarrollo emocional depende de los valores, del amor que reciben", dice Notario.
Lo que sí reseñan los análisis es que, en líneas generales, se trata de menores "más tolerantes y menos prejuiciosos, y con una visión de los roles de género menos tipificados y tradicionales", asegura González. Más allá de eso, ninguna secuela negativa ni ninguna influencia en su tendencia sexual.

2 comentarios:

Edea dijo...

Yo lo leí esta mañana en el diario ADN, me mandaron el enlace de la noticia desde GALEHI y ya ví que opinaba Luisa. ME ha parecido genial que haya más papás y mamás dispuestos a salir en periódicos, revistas, documentales, exposiciones, etc.

Ese es el camino hacia la visibilidad.

CRISA dijo...

Q DIUS DEL FULL LAMBDA?¿NOSOTRAS?¿