El jueves 31 de julio a las 15,30 teníamos la tercera ecografía de control, esta era la de las 8 semanas. Todo iba apararentemente bien, incluso Núria había pasado toda la mañana vomitando y con angustia. La ecografía la hacía el Dr. Giles y una compañera porque la Dra. Labarta está de vacaciones. Los dos miraban la pantalla de la eco, sin decir nada. Intuimos que había algún problema cuando Núria les preguntó si todo iba bien y no contestaron. "Lamentablemente se ha parado". Esa fue la frase con la que el doctor nos informó de que no había latido y que el embrión había dejado de desarrollarse.
Después de dejarnos un rato solas en la cabina, nos dijeron que debíamos ir al hospital para que le practicaran un aborto/legrado porque había que sacarlo lo más pronto posible para evitar hemorragias y otras complicaciones.
A las 17 horas la ingresaban en planta después de haberle hecho un análisis de sangre y una ecografía para comprobar lo que ponía en el informe del IVI. El legrado sería al día siguiente por la mañana.
A las 6 de la mañana le dieron un par de pastillas vaginales que empezarían a dilatar el útero y a las 13 horas del viernes entraba en quirófano. Le pusieron la epidural y a las 15 horas ya estaba en la habitación.
En principio todo fue bien, como se esperaba pero a media tarde empezó a sufrir intensos dolores en el bajo vientre que no remitieron ni poniéndole un gotero de nolotil. Empezamos a asustarnos porque inlcuso las enfermeras decían que no era normal. Subió la médico de guardia y se la llevaron con fuertes dolores a hacerle una exploración. Después de mirarla, la doctora se dió cuenta de que lo que ocurría es que tenía la vejiga de la orina llena y al estar bajo los efectos de la anestesia no podía orinar por sus propios medios y la sondaron para vaciársela.
El dolor empezó a remitir y estuvo toda la tarde con goteros hasta las 12 de la noche. Le hicieron un análisis de sangre porque tenía fiebre y querían descartar que hubiera alguna infección.
Pasamos la noche en el hospital, a las 6 de la mañana otro gotero de nolotil y antibiótico y el sábado a las 10 de la mañana vino el médico a ver cómo iba todo y le dieron el alta.
Nos informó de que un aborto de estas características es comparable a un parto en cuanto al dolor y el proceso que sufre el útero de dilatación y posterior contracción hasta volver a su estado normal.
Ahora ya estamos en casa otra vez y después de la cuarentena volveremos a intentarlo. Las indicaciones han sido reposo, no bañarse ni en piscinas ni en la playa para evitar infecciones, no tomar el sol y no tener relaciones sexuales hasta la siguiente regla.
Podéis imaginar que es un duro golpe por las ilusiones compartidas y los planes hechos, pero nuestra ilusión sigue ahí y no pararemos hasta conseguirlo. Somos dos mujeres positivas y fuertes y miramos hacia adelante sabiendo que no es más que cuestión de tiempo .... y dinero. Contamos con todo el apoyo de nuestras familias que no serán abuelos/a y tios/a en marzo pero lo serán más adelante.
Cuando creamos este blog no imaginamos que contaríamos tanta diversidad de experiencias. Hasta ahora no muy buenas pero experiencias que esperamos puedan servir a otras para aclarar dudas.