lunes, 10 de diciembre de 2012

Laia empezó a ir a la guarde

Llegó el momento que tanto estábamos evitando pero al final ha sido ineludible.

Como Núria ha estado desempleada desde que se quedó embarazada, tomamos la decisión de no llevar a la niña a la guardería porque consideramos que para ella iba a ser lo mejor. Con ello evitaríamos enfermedades inecesarias y separaciones forzadas porque lo mejor sería pasar el día con mamá.

De todos modos y a pesar de la decisión tomada, nos informamos previamente e incluso la pediatra nos dijo que lo alargáramos todo lo que pudiéramos porque, desmontando todos los tópicos que existen, ni es mejor para los niños y niñas porque así socializan (la etapa de socialización de una persona se desarrolla a partir de los dos años o dos años y medio), ni desarrollan mejor su sistema inmune al contraer más enfermedades, ni aprenden más. Según nos dijo, todo ésto son pretextos que nos hemos inventado en esta sociedad para aliviar nuestras conciencias ante la obligada decisión de tener que dejar a nuestros hijos en hijas en centros educativos desde tan pequeños.

La cuestión es que Laia empezará su etapa en infantil a partir de septiembre del año que viene y nos planteamos llevarla a la guardería aunque fueran unas horas al día para que empiece a acostumbrarse a los horarios, a la rutina, y a estar con otros niños y niñas a solas sin mamá y mami.

En un principio no tuvimos plaza y casi que nos alegramos, así que mi suegra se ha encargado de cuidarla durante estos meses ante la incorporación de Núria al trabajo. Pero a mediados de noviembre nos llamaron para decirnos que había una plaza y si queríamos era nuestra, así que después de la compra de babero, mochila, y el pago correspondiente, nuestra niña empezó el día 1 de diciembre a ir a la escoleta desde las 9 de la mañana hasta las 12.

El primer día fue bien porque llevábamos varios días explicándole que iba a empezar a ir al cole porque ya era mayor y que su amiga Claudia estaría allí, así que afrontó el día con ilusión. Pero el resto de los días (que de momento han sido 3) ha entrado llorando, pidiéndole a Núria que no se fuera, con el consiguiente disgusto también para ella. De hecho, el martes fui yo a recogerla y después de preguntarle por lo que había hecho y cómo lo había pasado, me contestó que bien pero que estaba triste porque mamá no estaba. Tiene una sensación de abandono que no ha sentido en ningún momento de su corta vida. Muy triste, la verdad.

La cuestión es que todo esto lo racionalizas y piensas que en algún momento esto tenía que ocurrir, que para ella es lo mejor porque toda la vida no va a estar con mamá y mami, que tiene que adaptarse a madrugar y a unos horarios, pero ¿es justo que lo tenga que aprender tan pequeña?.

El otro día me decía Núria que no tenía claro si habíamos hecho lo mejor, porque podía haber seguido en casa de mi suegra, con ella, paseando, saliendo al mercado, pintando y jugando en su casa, ... y probablemente no sabremos si es mejor o peor porque todo depende de la perspectiva de cómo se mire y la mirada con la que se analice.


6 comentarios:

Paz dijo...

Chicas, lo que sí es seguro es que Laia tiene mucha suerte de tener unas madres que se plantean y replantean siempre cómo darle lo mejor, que la sostienen, la acompañan, la respetan, la contienen, la apoyan, empatizan con ella y, sobre todo, la aman. Seguro que, pese a todo, se siente comprendida y respaldada, que no es poco.
Enhorabuena por vuestra familia linda. Y nos vemos muy pronto ;)
Gracias por la reflexión, por cierto. Vuestras palabras, siempre tan acertadas.
Gael, Cris y Paz

pao dijo...

Hola!!! yo soy mastra de maternal... comprendo cada cosa que dicen y yo he tenido madres que dejaban sus pequeños hasta recien nacidos con la necesidad imperiosa de trabajar...no les queda opcion...

Desde el punto de vista del niño depende d cada uno y sobre todo de como se lo haya educado...hace 11 años que trabajo en esto hay niños que entran y son felices y no quieren irse...hay otros que subren totalmente el abandono...cada niño es diferente, yo a pesar de trabajar d esto si los padres no trabajan recomiendo no traerlos, para mi no es necesario, para sociabilizarse ya tienen su gran etapa escolar...

por otro lado si no queda otra yo siempre aconsejo a los padres hablarles constantemente a los niños de lo hermosa que es la guarde de lo buenas que son las maestras que son casi familia...crear ese entorno de confianza al niño ayuda de gran manera...levar cosas familiares por ejemplo algun juguete favorito, mantita, fotos de mamas, etc...y nunca delante de ella hablar mal de la maestra o de la guarde para no generarle miedo...y sobre todo al dejarla decirle firmente "mama ya viene" y por experiencia propia no mostrar angustia y siempre a pesar que ella llore mostrarle una sonrisa...perdon q se me fue largo el comentario imagino q dificil debe ser para ustedes...un abrazo desde Argentina

Opiniones incorrectas dijo...

Uff chicas, es que yo me acuerdo de cuando mi madre me dejaba allí lo que lloraba y me da todavía ahora una tristeza...
Yo también opino que lo de socializarse es una chorrada, porque hasta cerca de los tres años no se enteran de nada, por lo que es absurdo. Otra cosa es cuando el motivo para dejarlos es trabajar, que ahí no queda más remedio.
Por lo cual hay que animarlos mucho, fomentar su relación de cariño con los profes y esperar a que se vayan acostumbrando, cosa que llega tarde ó temprano.
Besos!

Ana Mar dijo...

MMMMMMM no se que decir, Daniel fue a la guarde el año previo a su incorporación al colegio y lo afronto con mucha alegria, la niña de mi vecina, lloraba todos los días y así hasta el fin del curso (Adela y Daniel se llevan solo dos meses, ella es la mayor)y cuando han entrado al preescolar los papeles se han invertido, Daniel llora y Adela super contenta, este es el segundo año y ha estas alturas Daniel se queja de que no quiere ir al colegio, así que lo del año de guardería previo puag, depende de ca niñ@, es más el logopeda de Daniel dice que el año de guardería en lugar de motivarle hablar le desmotivo, la experiencia de cada una sera muy distinta por que cada niño es un mundo, hacer lo que las haga más felices a las tres. Bss y un abrazote

Núvol dijo...

Teneis razón, nunca se sabe lo que es mejor. Nosotras todavía no hemos tenido que enfrentarnos a la situación, pero el año que viene si que nos tocará ...
Yo creo que al final todos van contentos a la escoleta, pero que el mal trago de la separación no se lo quita nadie.
Un abrazo para Laia!
Y otro para sus mamis!

Nayma dijo...

Jolín, yo estaba pensando dejar al peque en la guarde nada más pasen las fiestas pero ahora ya me dejas en la duda.
Quizás es según cada niño porque al nuestro le importa un pepino si lo dejamos en casa de mi madre, jamás ha llorado cuando nos hemos ido. Es más, cuando vamos a por él siempre va a la puerta a recibirnos pero nos ve y parece que piensa "puaf, ya están éstas aquí otra vez...", y se larga al salón. Es desmoralizante ver que no nos echa de menos.
No sé qué es peor, si ver que nos necesita tanto o que pasa olímpicamente de nosotras.